sábado, 1 de agosto de 2009

Esperanza truncada



La melancolía no quiere salir de mi pecho
¡Si la memoria me dejara elegir!
Recortaría esos recuerdos tuyos cuando dormía en tus ojos,
dejando que fueses el único que acariciase mis sueños.
Arrancaría cada promesa que me hiciste y
Tomaría la ruta del olvido,
pero sé que es absurdo, que uno vive para aprender.
Y yo, herida, ya he aprendido mucho de tanta sucias palabras,
De cloacas oscuras, malditas miradas llenas de mentiras.

Ni la ingenua estrella ya me convence,
por más que depure su brillo
logrará hacerme creer …

3 comentarios:

oscaralberto dijo...

Andar sin esperanza es andar sin nada, como un alivio, a veces pienso que el abandono de la esperanza es el comienzo de la fe..

un beso grande
pasa un lindo domingo

León dijo...

Pasa que cuando venimos heridos, hasta la cura nos parece el lobo vestido de cordero.

Sensacional forma de decirlo espiritu, un beso enorme!

delfin en libertad dijo...

Cuando la herida aún duele y crece en nuestro interior es difícil volver a creer, la vida no es fácil, lo importante es saber de qué forma volver a levantarse y seguir...Un abrazo y espero que estés bien.